Categoría Infantil, Segundo Puesto
A las 5, el barrio se despierta de nuevo; los niños salen con balones desinflados, las señoras barren la acera mientras chismosean y don Jaime prende la radio a todo volumen. Huele a arepa, a café, a jabón. La vecina de al lado canta salsa mientras tiende la ropa, y el del piso de arriba pone reguetón. Todo suena, todo vive. Medellín en la tarde es un concierto sin escenario. Yo solo me siento en el andén, con un mango biche en la mano, y sonrío. Porque a veces la felicidad también cabe en una esquina cualquiera.
Sofía González Jaramillo, 13 años, Niquía, Bello
Ilustración: Tobías Arboleda @lalineaerrante

